Hacia el abismo de la sospecha

CC BY-SACC By-SA © 2011 Andrés Leonardo Martínez Ortiz. Some rights are reserved. This document is distributed under the ”Attributions-ShareAlike 3.0” Creative Commons License available here.

Friedrich Wilhelm Nietzsche
En quien quiere ser justo hasta el fondo del alma la mentira misma se transforma en filantropia.
-- De la mordedura de la vibora
Asi pues parece como si F. Nietzsche arropara a la naturaleza de carácter moral; sea porque la razón es inalcanzada o superada, su negación nos arroja la sospecha como instrumento no ya mayeutico, sino existencial. La razón, es donde se refugian aquellos acobardados por el mar abierto, aquellos temerosos del nadar del lobo.

En Asi hablaba Zaratustra, Nietzsche relata su abandono en la búsqueda de la razón, y mas aún, reniega de aquellos cobijados en las ubres racionales, sociales, humanas o espirituales. Tengo la completa seguridad que intento ponerse a salvo, abrigar su alma, pero arrojado al abismo de la sospecha, solo le quedo abrigarse con las pieles de la superioridad.
Poco agradecimiento se tiene para un maestro cuando se permanece siempre discipulo
-- De la virtud dadivosa
Se trata de un texto de despedida: desde los últimos hilos de cordura, entona una despedida lúcida, antes de adentrarse en el abismo, en la tiniebla.

Sus reflexiones contienes despedidas para todos, tintado con muestras de tristeza, de resignación, una vez asumida su tarea creadora.

Por estos motivos, me resulta un texto humano, sorprendentemente exento de rencor, aunque denuncie con firmeza el abandono en la virtud, en la renuncia al superhombre.

Se desprende de manera recurrente el peregrinaje existencial desde el trauma al que su personalidad única le aboca, pasando por la soledad fermentadora, llegando el resurgir identitario, donde la aceptación de su causa creadora, le obliga a asumir la responsabilidad de compartir un nuevo día

La razón, huidiza, siempre nos deja superándola, o inalcanzable.
Hoy todavía posees todo tu valor y todas tus esperanzas. Sin embargo, tu soledad te fatigará un día. Tu orgullo se doblegará y tu valor rechinará los dientes. Un día gritarás: “¡Estoy solo!”.
-- De los caminos del hombre creador


Comentarios