La Doctrina del Shock

Excelente referencia de lo que con justicia habría llamarse literatura del desastre, con la que se persigue exactamente lo mismo que se denuncia, pero hacia un extremo ideológico alternativo. Son innumerable los recursos utilizados para exacerbar el miedo y alimentar el sectarismo anti sistema, anti globalización y anti capitalista; desafortunadamente carece de crítica económica, histórica y por supuesto, no incluye ninguna idea alternativa.

Dejando esto al margen, se trata de una referencia muy interesante que permite a aquellos con mente abierta revisar planteamientos, conocer visiones alternativas y desarrollar ideas más inclusivas. Si bien el
La doctrina del shock
texto contiene innumerables notas y referencias que atestiguan los hechos ocurridos, en muchos casos parecen marginales o sacadas de contexto, pero además, innecesarias, ya que no creo que a estas alturas nadie pueda albergar dudas sobre el grueso de los hechos acaecidos. Si a esto le sumamos la descontextualización histórica y económica, el resultado termina francamente perdiendo una oportunidad. 
El texto recoge atrocidades, abusos y descalabros de los derechos humanos realizados por gobiernos, dictaduras y empresas de todo el mundo, bajo influencia o directamente comandados por los gobiernos republicanos de Estados Unidos y guiados por liberalismo económico. 

Toda esta secuencia de hechos terribles se hilvana inicialmente entorno a la historia de un economista, Milton Friedman, y un puñado de teorías de ideas económicas, el neoclasicismo económicomonetarismo, construyendo una hipótesis, La Doctrina del Shock, que adquiere tintes ridículos, sino histéricos, en su rechazo a tales ideas, que eludiendo su crítica en términos económicos, se me antoja bastante amarillista. 

En realidad la pira de economistas no termina con Friedman, si no que también alcanza a la que denomina "la mafia de Berkeley", sin que yo recuerde señalar a ninguno de sus economistas, para llegar a la "grand finale" arrojando también a Jeffrey Sachs, del que por cierto, he leído su manual de macroeconomía y me gusto mucho. 

Resulta una aproximación ridícula no por la crítica (inexistente) a las ideas o el desarrollo de dicha teoría, sino porque conecta en un artificio imposible dichas ideas con terribles crímenes. Por poner un ejemplo, el libro comienza relatando las atrocidades del desarrollo de las técnicas tratamiento de prisioneros llevadas a cabo por el Ewen Cameron para la CIA, para pasar a renglón seguido, en un capítulo llamado El Otro Doctor Shock, a introducir la estrategia maléfica de la universidad de Chicago y su departamento de economía. 

En cuanto comencé la lectura me vino a la memoria una lectura previa, Doughnut Economics, en la que el economista elegido para la pira inquisitoria fue Paul Samuelson y sus "diabólicos diagramas macroeconómicos". Como en aquella ocasión, si bien el texto puede ser excelente para consumo de masas, resulta una oportunidad perdida para el desarrollo y mejora de las teorías socio económicas, sin duda necesarias.

En definitiva, interesante, aunque solo para adultos. 
Mientras tanto, llevemos la esperanza a los corazones oscuros.... 



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