El Poder del Perro

Continuo con el proceso de desintoxicación intelectual con mi terapia de lectura ligera y aunque siempre existe un riesgo con los bestsellers, en esta ocasión he salido indemne. 

El Poder del Perro es una estupenda referencia, novelada, de la historia del narcotráfico con foco geográfico en Mexico. En formato grande, y aderezado con numerosos recursos literarios, el texto resulta electrizante e impide dejarlo hasta haber acabado con él. 

A lo largo de casi tres décadas, la narración se va hilando, conectando con sucesos históricos que, aunque a los que han visto la serie Narcos le pueden resultar familiares, resultan meritorios teniendo en cuenta que el texto fue escrito en 2005.

No resulta complicado identificar el asesinato de Kiki Camarena, la vergonzosa supeditación de la guerra contra el narcotráfico a la lucha que los bloques participantes en la guerra fría mantenían en centroamérica, reflejados en el escándalo de la Contra y el terror de las FARC. Estos elementos históricos conducen numerosas consultas a la Wikipedia durante la lectura, haciéndola mucha más interesante.

Otro interesante detalle, es que el autor, a pesar de la previsible violencia esperable en el relato, consigue sorprender horrorizando al lector con la brutalidad de los crímenes, dejando a la vez la sensación de que en estos temas, como en otros muchos, la realidad siempre supera a la ficción.

Por último, un comentario sobre la edición: se trata de una traducción a un español de México, que si bien recoge fielmente las innumerables formas de amenazar, insultar y ofender que tiene nuestro idioma allí, el traducción quizás llevado por el entusiasmo, lleva su afán al extremo y sorprende al lector con gánsteres irlandeses o mafiosos italianos que adoptan ese mismo lenguaje. Pero más allá de esto, la traducción es estupenda.

Por otro lado, al igual que sucede con la serie de Narcos, la lectura del libro lleva a uno a reflexionar sobre lo terrible del mercado de la droga, como ha sido utilizada para financiar planes terribles por unos y por otros, llevando a pensar que su explotación y regulación quizás  haya excluido opciones alternativas, para poder seguir apoyando objetivos inconfesables. En fin, sobre estos temas es posible encontrar interesantes datos en Our Wold in Data.

Lamentablemente, como en casi todas las historias sobre drogas, se omiten las tragedias personales de consumidores, sicarios, camellos, etc... En cambio, se presenta un escenario en el que los capos aparecen idealizados, incluso en su brutalidad y su responsabilidad atenuada por el emponzoñamiento que conlleva la participación de todos, todos, los estamentos de la sociedad. 

Así que muy interesante.


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