Chaos Monkeys: Obscene Fortune and Random Failure in Silicon Valley

En mitad de una serie de cambios profesionales, el algoritmo de contenidos de Twitter me presentó en largo hilo en el que Antonio García-Martínez compartía el linchamiento que sufría esos días por las opiniones sobre las mujeres expresadas de manera denigrante en su libro Chaos Monkeys. Como parte del linchamiento, el autor había sido despedido de la compañía que le acababa de contratar,

Aunque inicialmente solo eche un breve vistazo al tema, en un momento dado una oferta irresistible para adquirir la versión Kindle, convirtió al libro en inquilino perpetuo de mi librería digital. Y así, sin mucho interés, comencé a leerlo.

El texto tiene un aire con numerosas similitudes con Liar's Poker de Michael Lewis y en términos bastante generales me ha resultado interesante. 

Por un lado, el texto destripa la experiencias vividas por el autor en su proceso de creación y venta de una startup, seguidas de un tiempo trabajando en una gran corporación. La realidad supera siempre a la ficción, por lo que no resulta sorprendente, y de hecho los detalles, tampoco son especialmente malignos. 

Teniendo en cuenta que "si naciste pa' martillo, del cielo te caen los clavos", sin duda el autor intento jugar un juego de mentiras, dobles caras y traiciones que son las que se reflejan en el libro. El hecho un tanto triste de que al final no resultase triunfante, deja el balance emocional ajustado.

Al margen de las valoraciones morales, el libro es interesante, el autor combina el adecuadamente las maledicencias, con detalles interesantes de la industria, situaciones personales y algunas referencias a libros interesantes. El resultado es bueno diría yo.

Respecto a las motivaciones que alimentaron su linchamiento y despido, lo cierto es que no he leído demasiado sobre el asunto, pero creo que están relacionados con como presenta a las mujeres en el libro. Pero las referencias a sus affairs sexuales y comentarios sobre las mujeres son anecdóticas; mi nivel de inglés y cultura no me permiten más que sentir cierta incomodidad y una gran indiferencia al respecto. 

Si acaso, veo más conflicto si se tiene en cuenta su acreditada inclinación a contar demasiados detalles de su actividades profesionales. En fin, seguramente en su momento, esta historia será parte del análisis del nuevo McCarthyism. 



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