Feria, de Ana Iris Simón

 La primera vez que intenté leer este libro, apenas pude pasar de las primeras páginas. Me produjo rechazo insuperable lo que yo percibí como un tono de queja. Al llegar a lo del año "follando y comiendo Doritos en Bruselas",  no pude continuar.

Pero lo cierto es que desde hace unos meses estoy más interesado de lo habitual en literatura en Español y aprovechando este fin de semana largo, le di una nueva oportunidad. Y el resultado ha sido completamente diferente.

La autora relata su travesía vital, si es que se le puede llamar así llegando raspado a los 30s, en un mundo que desaparece, ya que todos lo hacen, dejándose los recuerdos en jirones, que en algunos casos han alcanzado la categoría mágica que envuelve la realidad cuando el tiempo la transcurre

Página tras página, todo cobra sentido, el relato se despoja de los prejuicios y encuentra la narrativa de una generación huérfana de épica y cuyos ideales no le llegan a final de mes. 

A pesar de mi temores iniciales, la cotidianidad devora cualquier muestra de lamento o desengaño: se trata simplemente de la vida, que conecta islas existenciales generación en generación, para continuar un día más, en el que el bisabuelo Vicente sigue ahí.   

La autora, manchega, con su obra añade otra referencia, esta ya del siglo XXI, a nuestro páramo en llamas y lo hace sin alterar los elementos que, por políticamente incorrectos que pudieran parecer, son los que verdaderamente constituyen la historia viva de muchos de nosotros.

Para aquellos que lo quieran ver en términos sociales, es decir, políticos, la autora deja dos o tres frases contadas que podrían ayudar a enter porque la generación más concienciada con las injusticias de la historia, apenas es capaz de ayudarse así misma. 

Por mi parte, no ahondaré en ese razonamiento; creo que sería una falta de respeto al clan de los Simones.



Comentarios